El problema
El baño original tenía tres divisiones: un compartimento para el inodoro, otro para la ducha y un lavatorio en el pasillo. En un uso diario de dos personas, eso significaba puertas que se cruzan, poca luz y juntas de cerámico ennegrecidas por la humedad que nunca terminaba de irse.
Cómo lo resolvimos
Unificamos todo en un solo ambiente. Retiramos los revestimientos cerámicos y aplicamos microcemento al agua sobre paredes y piso, sin juntas visibles. La mampara de hierro y vidrio templado se fabricó en taller a partir de las medidas reales del vano, no de un plano teórico, y se instaló con perfil de 4 cm para no comer superficie útil.
Qué quedó en obra
Mueble bajo mesada de petiribí con herrajes de cierre suave, grifería de ducha empotrada y una ventilación cruzada entre el baño y el patio interno. Esa última decisión fue la más discutida: preferimos abrir una rejilla alta antes que depender de un extractor que suena cada vez que alguien entra.